domingo, 05 de octubre de 2008 Antonio Jiménez
|
El ridículo futbolístico es espantoso. El Real Murcia en el campo es de todo, menos un equipo bien plantado. Jugadores que discuten. Algunos que dan lo que tienen, pero lo que llevan dentro es escaso. Otros escondidos. También los hay descolocados. Clemente no manda en el vestuario. Ni en el campo tampoco. Me da miedo pensarlo. ¡Que Diós nos coja confesados!.
Seis jornadas son suficientes para saber cual es el techo de este equipo. Dudo que Javier Clemente se pueda sentar en el banquillo una jornada más. La afición se ha cansado, y con razón. Así se lo ha hecho ver a Jesús Samper. El único motivo que puede detener al Presidente de tomar la decisión de cesar al entrenador será la económica. Por lo demás está todo dicho. Los jugadores que han lanzado el ÓRDAGO a Clemente están a punto de ganarlo.
Ahora, la partida no ha terminado. La afición no es tonta. Ni ciega. Samper que iba de farol ha sido desvelado y ya no tiene mas argumentos. No quiero repetir lo que hace una semana dijimos en esta columna, así que tan solo una frase y termino: “Todo el tiempo que tarde en prescindir del hombre del pelo rojo en el banquillo grana, correrá en perjuicio del Club”
Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios. Por favor, vaya a login, o regístrese. |