Siempre que el equipo grana celebra algo, pierde. Mejor no hacerlo. En la despedida de la vieja Condomina cayó contra el Ejido (0-1). Luego, en la inauguración del nuevo estadio, el Real Valladolid (1-4) le pintó la cara de color violeta. Y la historia, en el primer partido del centenario, se ha vuelto a repetir. A Mendilibar se le va bien el Real Murcia y ha vuelto a ganar con un fútbol efectivo. Los de Alcaraz hicieron el mejor encuentro de la temporada y perdieron. La falta de acierto y los tres errores defensivos, que su rival no desaprovechó, les eliminó de una competición en la que había ciertas ilusiones: la Copa de Rey. Ahora ya no hay ninguna.
Lo más positivo de la derrota fue el juego del equipo. La primera parte fue bastante buena con un estilo muy parecido al de San Mames. Mucho balón y muchas ocasiones. Una lástima la falta de rematadores, porque si no, éste equipo llevaría más puntos en liga y hoy no habría sido eliminado. Porque por oportunidades, mereció golear. De Lucas. Goitom e Iñigo, en dos ocasiones, perdonaron al Real Valladolid. Mientras que Ogbeche no lo hizo. El delantero remató en el área pequeña un buen centro de Capdevila y los granas necesitaban hacer dos goles para remontar la eliminatoria.
A falta de ocho minutos para que se llegara al descanso, Richi logró el empate. Fue merecido porque el Murcia le daba una lección de buen fútbol. Hay que reconocerlo, si en ocasiones criticamos a éste equipo de rácano y aburrido, ahora es todo lo contrario. Divierte y crea oportunidades. Sin embargo, en el aspecto defensivo no mejora, y desde el empate a cero contra el Español, ha encajado en cada encuentro. Ocho en total, si contamos los de Copa del Rey. Eso sí que da miedo, porque el Valladolid marcó en las tres veces que disparó a portería. Lo siento por Carini, que volvía a ser titular después de mucho tiempo.
Con la sensacional primera mitad, era fácil predecir una remontada que diera el primer triunfo en un año para la historia. Aunque el Murcia salió dormido, y en dos jugadas desastrosas se acabó el sueño de la Copa. Otro extraordinario centro de Capdevila, lo remató Camacho completamente solo con la cabeza y el balón terminó dentro de la portería. Y para terminar de matar al toro, un corner del Murcia fue en el tercer tanto visitante. La zaga despejó el centro de De Lucas, con tanta fortuna, qué lo que era una patada de rugby fue una asistencia de gol para Estoyanoff. El futbolista se plató solo ante el meta uruguayo y no perdonó. Adiós a la competición de las sorpresas.
Iñigo dio un poco de esperanza a los diecisiete mil aficionados que soportaron el frío murciano. Aunque sólo fue un momento de alegría. El Murcia no volvió a crear más peligro y el Real Valladolid sin hacer maravillas logró la clasificación para octavos. Una pena, porque había ilusiones en llegar lejos. Ahora ha pensar en la liga y en la permanencia, que es el verdadero deseo de todo murcianista. Alineaciones: Real Murcia: Carini; De Coz (Baiano, minuto 60), Ibán Cuadrado, Ochoa, Paco Peña; Richi, Movilla (Bruno, minuto 77), De Lucas, Jofre; Goitom (Gallardo, minuto 69) e Íñigo.
Real Valladolid: Alberto; Baraja, García Calvo, Iñaki Bea, Óscar Sánchez; Borja, Vivar Dorado, Camacho (Joseba Llorente, minuto 83); Estoyanoff (Kome, minuto 87), Capdevila y Ogbeche (Rafa, minuto 73).
Goles: 0-1. Min 10. Ogbeche, a pase de Capdevila. 1-1. Min 37. Richi, de cabeza. 1-2. Min 55. Camacho, a pase de Capdevila. 1-3. Min 61. Estoyanoff, de tiro raso. 2-3. Min 77. Iñigo marca en un mano a mano con Alberto.
Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los deciseisavos de final de la Copa del Rey que se disputó en el estadio Nueva Condomina ante unos 17.120 espectadores. Fue el primer acto del Centenario del Real Murcia, que estrenó nueva camiseta.
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